Qué pensarías si te digo que el uso de la vitrocerámica en la cocina es más contaminante que el de gas de toda la vida...
Posiblemente veas más limpio el uso de energía eléctrica que la quema de gases y generación de"todos" sus contaminantes, pero no sé si sabrás que la electricidad que llega a nuestros hogares proviene, en su mayoría, de centrales térmicas donde se queman combustibles (como el gas de tu cocina) y en cuyos procesos sólo se puede es aprovechar un 30% de toda la energía liberada.
Si calentáramos directamente por gas, aprovecharíamos entorno al 95% de energía y por tanto, contaminaríamos un 65% menos.
No es culpa tuya, hoy en día cualquier quema de combustibles se clasifica directamente como algo muy contaminante y gran parte de culpa la tienen los medios de comunicación.
Normalmente éstos buscan polémica, ya que esta se traduce en audiencia y por tanto, en ganancias. En el caso del cambio climático, se suele exagerar bastante algo que ayuda a concienciar a la gente pero que inevitablemente llega a confundir conceptos.
Los temidos gases de efecto invernadero, no son más que gases que ayudan a mantener el calor (irradiado por el sol) y permiten que las temperaturas oscilen entorno a los 15ºC, incluso de noche. Gracias a ellos se mantiene una temperatura más o menos constante que además permite que el agua se encuentre en estado líquido, algo imprescindible para la vida.
El problema viene cuando se incrementa la concentración de estos gases y por tanto aumenta la temperatura. Actualmente la demanda energética es bestial y para abastecerla es necesario utilizar recursos no renovables como son el petróleo, carbón o gas.
Una de las pegas que tienen estos recursos, es que para obtener energía de ellos hay que quemarlos y por tanto es inevitable que se genere el famoso CO2.
Posiblemente veas más limpio el uso de energía eléctrica que la quema de gases y generación de"todos" sus contaminantes, pero no sé si sabrás que la electricidad que llega a nuestros hogares proviene, en su mayoría, de centrales térmicas donde se queman combustibles (como el gas de tu cocina) y en cuyos procesos sólo se puede es aprovechar un 30% de toda la energía liberada.
Si calentáramos directamente por gas, aprovecharíamos entorno al 95% de energía y por tanto, contaminaríamos un 65% menos.
No es culpa tuya, hoy en día cualquier quema de combustibles se clasifica directamente como algo muy contaminante y gran parte de culpa la tienen los medios de comunicación.
Normalmente éstos buscan polémica, ya que esta se traduce en audiencia y por tanto, en ganancias. En el caso del cambio climático, se suele exagerar bastante algo que ayuda a concienciar a la gente pero que inevitablemente llega a confundir conceptos.
Los temidos gases de efecto invernadero, no son más que gases que ayudan a mantener el calor (irradiado por el sol) y permiten que las temperaturas oscilen entorno a los 15ºC, incluso de noche. Gracias a ellos se mantiene una temperatura más o menos constante que además permite que el agua se encuentre en estado líquido, algo imprescindible para la vida.
El problema viene cuando se incrementa la concentración de estos gases y por tanto aumenta la temperatura. Actualmente la demanda energética es bestial y para abastecerla es necesario utilizar recursos no renovables como son el petróleo, carbón o gas.
Una de las pegas que tienen estos recursos, es que para obtener energía de ellos hay que quemarlos y por tanto es inevitable que se genere el famoso CO2.

El clima de nuestro planeta es algo que siempre ha variado, posiblemente nosotros estemos favoreciendo un calentamiento global, pero los cambios se notarán a lo largo del tiempo y no de un invierno a otro como quieren hacernos creer.
La alta demanda energética requiere el uso de recursos no renovables, hoy en día es imposible prescinidir de ellos, pero si optimizaramos los procesos y fueramos implentando y favoreciendo el uso de recursos renovables (hidraúlica, eólica o solar) lograríamos que la contaminación disminuyera.